Prensa: La falta de la Vía Parque colapsa la avenida de Dénia y la Gran Vía en hora punta

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El Ayuntamiento busca itinerarios alternativos para aliviar el colapso por el paso de 130.000 vehículos

Fuente: Diario Información

J. Hernández 15.11.2016 | 10:20

Conducir en hora punta escolar por la Gran Vía y la avenida de Dénia, que vertebran gran parte del tráfico en el centro urbano de Alicante y en las playas, es sinónimo de quedarse atrapado en medio de largas retenciones por la falta de alternativa: la Vía Parque, que sigue sin acabarse. Los autobuses escolares se unen a los conductores en unas arterias casi siempre congestionadas, de hecho más de 130.000 vehículos circulan al día por aquellas avenidas. Y luego está la velocidad que alcanzan los coches y otros vehículos en zonas escolares, que ha llevado a la mitad de colegios de la ciudad a reclamar que se rebaje a 30 kilómetros por hora en el acceso a los centros.

Pese a que el gobierno local intenta incentivar el transporte público y al uso creciente del carril bici, los grandes viales de Alicante se siguen colapsando y el actual diseño de la ciudad se muestra incapaz de absorber el ingente volumen de vehículos a determinadas horas del día. Y eso que los técnicos de la Sala de Control de Tráfico del Ayuntamiento no dejan de intentarlo. La principal solución, la citada Vía Parque, sigue con las obras paradas a falta de un tramo de escasamente tres kilómetros para terminarla. Mientras se culmina o no el que sería el segundo eje vertebrador de la ciudad, el tripartito proyecta crear una aplicación web con el tráfico en tiempo real, instalar paneles informativos en los principales viales y arrancar el proyecto «Alicante se mueve», presupuestado en 2,94 millones de euros, de los cuales el Ministerio de Industria aportará 1,8 millones, y el resto saldrá de las arcas municipales. Este proyecto «Smart City» contempla instalar 142 cámaras de tráfico en las calles para vigilar la circulación y con los miles de datos que arrojarán se harán estudios para mejorar los flujos de vehículos.

Entre los peores embotellamientos a la hora de los colegios están los que sufre la Gran Vía, sobre todo desde el acceso sur por la avenida de Elche hasta el cruce con la calle Teulada. La causa está en la zona escolar del PAU 2, donde están Maristas, el colegio Altozano y el instituto de San Blas. Es tal el caos de tráfico que se forma en ese punto -repercute en gran parte de la arteria-, que la asociación de vecinos del citado barrio, que tiene cada vez más residentes y que se quejan de que pagan uno de los recibos de IBI más elevados de la ciudad, acaba de exponer al edil de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, la necesidad de financiar la adecuación de la avenida Isla de Corfú para evitar que, además, los residentes se queden «encerrados» al ser la única forma que tienen para salir del barrio

Según explican, en este tramo de la Gran Vía «el asfalto no se encuentra en las mejores condiciones y no conecta adecuadamente con las intersecciones de las calles Ciudad de Toyoka ni Ciudad de Wenzhou. A todo esto hay que añadir la conexión con otro vial que parte del centro comercial Isla de Corfú, que satura aún más la avenida sobre todo en horario escolar. Y todavía no enlaza con la Vía Parque, que sigue sin acabarse», expone Miguel Ángel Gracia, secretario de la asociación de vecinos. Un problema de incomunicación que se extiende al PAU 1.

La Gran Vía conecta en torno a una decena de barrios del norte de la ciudad y del sur, y por ella circulan cada día aproximadamente 60.000 vehículos, de ellos 32.000 hacia el Puerto, y 28.000 en dirección al barrio de Los Ángeles, según datos del área de Tráfico. La finalización de la Vía Parque puede solucionar gran parte de los problemas, según reivindican más de una docena de asociaciones de vecinos. Los del PAU 2 le preguntaron a Pavón por el tramo que falta para terminarla y conectar Rabasa con Florida Babel, y el edil de Urbanismo les respondió que para la Concejalía son obras de máxima prioridad. Con este tramo se acabaría una arteria que parece interminable por los reiterados parones en su ejecución por parte de la administración autonómica.

En el caso de la avenida de Dénia, los atascos a la hora de los colegios se forman en la rotonda de Jesuítas y más adelante en el cruce de la Vía Parque, tramos donde hay gran cantidad de centros escolares. Vecinos y conductores afectados proponen el uso de caminos que hay por detrás del colegio Ángel de la Guarda y del CEU Jesús María de Alicante, en el entorno de la avenida Caja de Ahorros, para poder aliviar el colapso de la rotonda donde está la escultura de la Abubilla.

Así las cosas,el concejal de Tráfico del Ayuntamiento, Fernando Marcos, afirma que los técnicos del área tienen sobre la mesa distintas soluciones para agilizar la circulación rodada en una ciudad en la que los grandes viales soportan más de 170.000 vehículos al día. En el caso de los PAUs 1 y 2 explicó que se está elaborando un estudio para dar salida al tráfico que ahora se queda estrangulado. Sobre la Avenida de Dénia admitió que es una zona conflictiva por la acumulación de vehículos en horas punta y a la entrada de los colegios, y culpa de gran parte del problema a una mala ejecución de la rotonda principal, «que no puede absorber todo el tráfico porque no tiene las dimensiones que tiene que tener y se producen una serie de movimientos de vehículos no naturales», de ahí que se haya reforzado, dijo, con policía local y semáforos. Método que se ha extendido a la Vía Parque.

«Los puntos conflictivos afectan a la ciudad. Los técnicos están trabajando en la Sala de Control de Tráfico sobre ellos en tiempo real, mañana y tarde. Estudiamos establecer rutas recomendadas para que los tiempos sean menores», destacó. También anunció la próxima creación de una aplicación web con navegador para que el conductor se informe al segundo y «estamos viendo las posibilidades de implantar paneles informativos a tiempo real».

 

Consell y vecinos buscan una solución para el Puente Rojo

Propuesta de integraci+¦n del Puente Rojo - Proyecto Final de Carrera de Iv+ín Valero Fern+índez

  • El plan urbanístico sobre los terrenos liberados de vías se desarrollará finalmente entre el antiguo paso a nivel

El director general de Urbanismo, José Luis Ferrando, llegó ayer a un principio de acuerdo con la Plataforma Renfe para que en el nuevo enfoque del proyecto urbanístico Operación Integrada 2 (OI2) se incluya la anulación de las rampas de subida y bajada del Puente Rojo de la Gran Vía, responsables de los ruidos y molestias de los vecinos que su entorno.

Ferrando se reunió en Alicante con los tres portavoces de la plataforma, quienes volvieron a trasladarle la necesidad que tiene Alicante de que desaparezcan totalmente las vías en superficie para poder dar paso al gran parque central. Descartado el retranqueo de la actual estación-término a la zona del cementerio por su alto coste (250 millones de euros), el nuevo diseño del plan OI2 pasa por urbanizar toda la zona que va desde el antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó hasta la Vía Parque.

La operación, en la que están de acuerdo los miembros de la sociedad Avant, según la Plataforma Renfe, pasaría por reducir la edificabilidad -clave para lograr plusvalías– y mantener los antiguos tinglados (almacenes) ferroviarios pegados a la plaza de la Estrella. Enclave en el que la Concejalía de Urbanismo no ve con buenos ojos la torre de oficinas proyectada.

En estos momentos y tras una inversión cercana a los 1.800 millones de euros –coste del tramo de alta velocidad entre Alicante y Albacete– se han quedado sin fecha la solución al Puente Rojo, la finalización de la Vía Parque, que conectaría la Gran Vía con Babel (sigue habiendo vías en superficie), el enlace de la calle Ausó y Monzó con la calle Santo Domingo, la construcción de la estación intermodal, y, la conexión de un puente sin completar levantado por Adif sobre las plataforma de vías del AVE en la avenida del Zodiaco, que debe conectar el final del barrio de Ciudad de Asís con la carretera de Ocaña, el barrio de la Florida y su polígono industrial.

Adif cumplió con su obligación, que es facilitar un paso sobre las vías de nueva creación, pero desde su finalización, hace ya dos años, el Ayuntamiento de Alicante no lo conectó por ambos lados, aunque se pueda acceder por unos caminos de tierra trazados por los vehículos de los vecinos, que no quieren desaprovechar la infraestructura.

Un puente fantasma dentro de un proyecto inacabado, como es el de los nuevos accesos ferroviarios a Alicante, que incluyeron la llegada del AVE, en la que se han invertido 1.800 millones de euros de dinero público. El AVE conecta en poco más de dos horas Alicante con Madrid, pero todo lo que llevaba consigo la llegada de la alta velocidad, e incluso proyectos anteriores como la Vía Parque, se han quedado sin plazos, lo que deja desconectada una zona de la ciudad donde residen más de 50.000 personas. Otro tema si resolver son las vías que utiliza todavía Adif para mover su material.

Vía: Diario Información